Fecha de caducidad cercana o no adecuación a las necesidades del país son algunas de las características que definen a estos fármacos.

María José Benítez, miembro de Farmacéuticos Mundi, ha afirmado que el 70 por ciento de los medicamentos que se donan al Tercer Mundo como ayuda humanitaria, y de forma masiva durante transcurso de una catástrofe natural, resultan inadecuados, puesto que “no se corresponden con las necesidades del país en cuestión”.
La inutilidad de estos medicamentos se basa, en la mayoría de las ocasiones, “en que carecen de la garantía de calidad, debido a que han salido del canal farmacéutico, son fármacos que no se corresponden con las necesidades básicas del momento para el país en cuestión, o simplemente a que su fecha de caducidad está próxima”, añadió el presidente de esta ONG, José Luis Daroqui.
Estas razones hacen necesarias campañas como la puesta en marcha en Andalucía –y en otras comunidades autónomas- que, bajo el lema Medicamentos que no curan, trata de concienciar “no sólo de la falta de acceso a los medicamentos en los países en vías de desarrollo, sino de cómo, cuándo y cuál es la mejor forma de donar”, añadió Droqui. Esta iniciativa se dirigirá, primero, a los profesionales sanitarios, para, en una segunda fase, dirigirse a la sociedad en general.
Este experto señaló también que “donar medicamentos no significa que se dé aquello que nos sobra o que no nos sirve a nosotros, sino donar realmente lo que el país en cuestión está solicitando como de primera necesidad”. Según un informe de esta ONG, el 60 por ciento de los medicamentos recibidos por los países del Sudeste Asiático afectados por el Tsunami que azotó la zona en 2004 no estaban en la lista de medicamentos esenciales de esos países. Un 25 por ciento de los fármacos llegaron con una fecha de caducidad inadecuada.
Sevilla, 13 diciembre 2006 (mpg/azprensa.com)